Acoso escolar

por | 27 marzo, 2015

!TE-HA-TO-CA-DO¡

El acoso escolar es un tAcoso Escolarema tan viejo como la escuela misma. El acoso escolar es una violencia difícil de identificar, permanece oculta para los adultos pero es bien conocida por los alumnos. Se dice que es un problema “silencioso” porque quienes lo sufren suelen “callar” por miedo a las amenazas o por vergüenza. Pero algunos signos pueden hacernos sospechar que un niño/a está siendo acosado: no querer ir a clase, irritabilidad, cambio de carácter, tristeza, problemas de sueño, descenso en rendimientos académico etc.

El  psicólogo Olweus (1973) fue el primero en preocuparse sobre esta cuestión e inicia sus investigaciones en su país; Noruega. En Europa ya se estaba trabajando sobre ello y desde 1989 en el Reino Unido existen “The Bully Coufls” o Tribunales Escolares. En España el primer documento oficial al respecto lo realiza el Defensor del Menor en 1999. Hoy tenemos programas educativos y de prevención pero no por ello debemos de “bajar la guardia” porque el acoso escolar sigue entre nosotros y además ha encontrado una muy sutil herramienta de supervivencia el “ciberbullying”.

El acoso escolar o bullying agrupa un conjunto diverso de conductas: violencia física; agresividad verbal (directa-insulto; indirecta- transmitir un rumor), daños psicológicos, exclusión y aislamiento. El hostigamiento es diferente según las edades, el género, el entorno, la reacción de los demás. Entre los varones es mucho más frecuente la agresión física y entre las mujeres la exclusión social.

Estas conductas de acoso suelen ocurrir lejos de la mirada de un adulto en el recreo, baños, comedor, transporte, a través del móvil etc.

Se dan tres componentes: desequilibrio (real o percibido) entre el acosador y la víctima; la agresión se realiza de modo intencionado para dañar a la víctima y se produce de un modo reiterado. Así podemos diferenciar que no ser amigo de alguien; no querer pasar tiempo con alguien no es bullying. Pero montar una estrategia para que nadie se acerque a alguien si es bullying. Las peleas o burlas aisladas y ocasionales no con acoso pero no hay que tolerarla y hay que actuar.

¿Cómo podemos evitar estas situaciones? No minimizando e ignorando las quejas de los niño/as; no asignando responsabilidad de los hechos a quien los padece; enseñar que no es gracioso burlarse o hacer daño a otras personas, facilitar la expresión de los conflictos evitando expresiones como “eso son cosas de chicos” “no será para tanto”… Pero lo más importante es proteger a la víctima y ofrecerle toda la ayuda necesaria para salir de esa espiral que lel succiona y de la que no puede salir sin nuestra ayuda. La responsabilidad es de todos.

No quiero dejar de recordar a Jokin Zeberio, de 14 años, quien nos dejó escrito: Libre, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies. Estas fueron algunas sus últimas palabras que dejó escritas antes de tirarse al vacío con su bicicleta, desde lo alto de la muralla de Hondarribia, en septiembre de 2004. Jokin venía sufriendo el acoso de sus colegas desde hacía años.