Problemas Familiares en las Familias Empresarias

por | 3 noviembre, 2015

Terapia de Familia y Familias Empresarias

Atención Psicológica Integral Tudela

Teléfono 634 41 89 51

empresa-familiar-56

La empresa familiar es una organización productiva de bienes y servicios en los que coinciden dos sistemas: el familiar y el empresarial.

La familia tiene unas funciones nutricias y socializadoras. En la familia empresaria añade la actividad productiva, con lo cual las relaciones se complican.

El mercado no distingue la naturaleza empresaria y el hecho de ser familia es una cuestión a gestionar  de modo interno intentado que no afecte a la actividad de la empresa, sino esta fracasará.

Podemos definir la Interfase como el espacio imaginario donde se realizan las conexiones entre familia y empresa en el presente y como evolución hacia el futuro. Es donde se da el conjunto de influencia entre la familia y la empresa. Los intereses de la familia y las exigencias de la empresa pueden converger o divergir.

Así cuando la familia y la empresa suman competencias aumenta el potencial de la familia en su capacidad empresaria, en su desarrollo y creatividad. Cuando las dinámicas de la empresa y de la familia se van separando pueden llegar al colapso terminando en una pérdida de competencia familia y probablemente en una ineficacia empresarial.

Las funciones y procesos de una familia y empresa son diferentes. Podemos decir que la naturaleza familiar se expresa a través de la repetición de un modelo: hacer, transmitir, dejar hacer. En cambio el modelo en la naturaleza empresarial  es : hacer, hacer más y mejor.

El tiempo también afecta de un modo distinto a la familia yempresa. En la familia el tiempo marca la sucesión de distintas generaciones que va produciendo diferencias, avatares personales los cuales necesitaran de una priorización de valores y expectativas respecto al futuro. En la empresa el tiempo se mide por los cambios que se producen en el desarrollo empresarial,  crecimiento marcado por el desarrollo económico e incluso este puede ser estático no generando cambios, esto en la familia no le sucede, la familia siempre está en movimiento.

La tercera diferencia es su organización: en la empresa las personas deben de integrarse por su necesidad en  cumplir los objetivos, se interrelacionan los medios para conseguir unos fines.

En la familia la persona es un fin en si mismo, por el hecho de haber nacido.La aportación individual de cada persona no es un factor determinante, la pertenencia al grupo viene determinada por el vínculo natural.

En la empresa el reparto de poder, las jerarquías se regulan en función a las capacidades.

Esto así dicho se puede verse muy claro pero en la realidad es que en la empresa familiar ambos sistemas tienen mucha interrelación y se influyen.

El punto de más riesgo en la empresa familiar se encuentra en el transito generacional ya que este pueden verse inundado exclusivamente de valores predominantemente familiares: los valores de la igualdad y/o necesidad.

Por todo ello es muy importante gestionar la interfase: ese espacio imaginario que es el cruce de caminos entre el sistema familiar y empresa, en donde se depositan las reglas, valores y funciones. Desarrollar pautas de acuerdos, prescribir reglas de funcionamiento, restringir opciones de entrada y salida en la empresa.

Por ello el modelo para gestionar esta interfase, el Modelo de los Cuatro Niveles tiene como objetivo relacionar las decisiones que se toman en la empresa familiar explicitando las reglas en que se basará la relación entre empresa y familia:

Nivel ideológico: interpretar la realidad, no es gestión pero es donde se depositan los principios y convicciones que son la base real de las acciones. Es la visión del mundo.

Nivel político: es el poder, la capacidad de influir. Aquí habrá que concretar la estructura, derechos de voto, liderazgo, pautas de comunicación, poderes ocultos….

Nivel económico: relación económica entre familia y empresa. Grado de concentración del patrimonio, rentabilidad, política de acceso a fondos de la empresa, retribuciones, dividendos, estructura de propiedad etc.

Nivel de Continuidad: relaciones y mecanismos que les permitirá perpetuarse en el tiempo. Características y expectativas de los integrantes, voluntad y plan de retiro, profesionalidad, capacidad de la siguiente generación…

Todo esto debe de quedar “institucionalizado”: delimitando las áreas de influencia de empresa y familia ordenando así sus relaciones. Para ello se debe de generar un espacio en el que la “familia hable”, deben de existir unas reglas de juego ya que “no puede pasar cualquier cosa”; los profesionales dirigen; existencia de un Consejo de administración o asesor con un profesional externo que aporten una visión ajena a la familia y el conocimiento especifico que pudiera ser necesario.

Otro punto delicado es la sucesión: esta debe de consistir en una transición paulatina de una estructura de poder a otra.

El modelo de los cuatro niveles de una estructura clara y una base de trabajo para no enredarse en las creencia y valores de la familia como  prioritarios a la hora de gestionar una empresa, es la brújula para no naufragar en nuestros dos ámbitos el empresarial y familiar.

La familia debe de ser capaz periódicamente de repensar su relación con la empresa y adecuarla tanto a los tiempos y necesidades que exige la sociedad de producción como al ciclo que vive la familia. Esto no es tarea fácil y por ello es bueno que sea realizado por toda la familia y con ayuda de un profesional.

Fuentes:aprendeonlinegratis/Gemma Baulenas Dpto de política de empresa ESADE