Perdidos por el juego

por | 27 abril, 2015

PERDIDOS POR EL JUEGO.

LA LUDOPATÍA

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¿Qué es el Juego Patológico o Ludopatía?

Es importante tener un concepto claro y sencillo para poder describir que es un comportamiento problemático.

Ludopatía No es un vicio, No es un pecado, No son comportamientos de personas débiles, “sin personalidad”.  La ludopatía o juego patológico es considerado un problema psicológico que afecta diversos aspectos de la vida (personal, familiar, laboral, social y económica). La persona afectada tiene  su capacidad autocontrol deteriorada y le resulta muy  difícil decir No. Por ello se siente incapaz, y lo es de impedir su impulso o deseo por jugar.

Con frecuencia son los  familiares o  personas más cercanas los que detectan los cambios de ánimo como pueden ser: irritabilidad, mal humor, poca tolerancia, preocupación intensa, ansiedad, insomnio, etc en la persona afectada

La persona que tiene problemas con el juego no tiene porque acoudir diariamente a salas de juego o jugar a diario por Internet. Puede acudir o jugar a una sala o jugar en cualquier máquina traga-perras etc. los fines de semana , o un par de veces al mes.  Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 1995) el comportamiento de juego desadaptativo  será caracterizado por lo menos  por cinco o más de los siguientes criterios:

  • Preocupación por el juego
  • Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero
  • Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.
  • Inquietud o irritabilidad
  • El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar la tristeza
  • Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo
  • Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
  • Se cometen actos ilegales
  • Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo, pareja y oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
  • Se confía en que los demás proporcionen dinero

Cuando hablamos de factores de riesgo y protección nos referimos a características de personalidad, a una situación en particular o al contexto social que pueda incrementar la probabilidad de jugar y generar problemas a futuro.

Por ejemplo el exceso de salas de juego que encontramos en las ciudades, las máquinas de juego colocadas en los bares  son  un factor de riesgo, están disponibles para todo público incluyendo jóvenes adolescentes, adultos mayores, etc., como  fuente de diversión y adquisición de dinero fácil. Pero ni son fuente de diversión ni de dinero. Su funcionamiento está perfectamente estudiado para que gane el dinero el dueño de la máquina. Sus sonidos y luces también están estratégicamente para atraernos. Cuando ya tenemos un uso abusivo del juego, esos sonidos y luces funcionan como potentes estímulos que hacen difícil escapar de ellos, siendo potentes estímulos aprendidos por nuestro cerebro y que funcionan automáticamente.

No saber organizar mi dinero, buscar la inmediatez, escasas estrategias de afrontamiento, son también factores de riesgo.

Factor de protección será aquella situación, contexto o característica de personalidad que disminuya la probabilidad de un riesgo: saber aplazar los impulsos, poder decidir que es beneficioso para mi (autocontrol), ser autoorganizado/a, poder encontrar muchas otras alternativas de diversión que el juego, etc.

Es importante destacar el papel protector o de riesgo que puede tener la familia en la prevención de esta conducta problemática.

¿El tratamiento más efectivo?

Hablar de la efectividad de un tratamiento tiene que ver con múltiples factores. La terapia debe de ser individualizada y a la media de cada personal. La situación personal, adherencia, situación social, familiar, económica, nivel de motivación etc. hacen de cada terapia un proceso individualizado.

Durante el proceso de cambio y de tratamiento son frecuentes los abandonos, las recaídas, la frustración del familiar al no ver avances, sin embargo, las intervenciones irán dirigidas a potenciar habilidades y capacidades propias que se vieron afectadas por el juego, se ofrecerán indicaciones, tareas, estrategias a realizar, es decir proporcionar un rol activo y de compromiso de la persona el cual garantizará un porcentaje muy alto de efectividad de un programa.

¿El juego patológico o ludopatía se cura?

Sí. La persona luego de haber pasado por un proceso real y honesto de cambio puede llegar a rehabilitar sus capacidades, entre ellas su capacidad de autocontrol y otros comportamientos afectados por el juego.

En consulta escuchamos una frase muy clásica: “Déjate ayudar, acepta la ayuda de los demás aprendiendo a escuchar”. No solo observaremos los cambios en él o ella sino también en su entorno familiar, veremos cómo se empieza a ajustar y reanudar la comunicación y la confianza. No es un procesos mágico ni inmediato, pues así como empezó a jugar y adquirir comportamientos, formas de pensar distorsionadas producto del juego, lo mismo ocurrirá en el procesos de des – aprendizaje para dejar de jugar.

Por lo tanto estamos es un problema reversible, que tiene salida. El camino es largo, pero acompañando a la persona afecta la situación puede solucionarse y la persona rehabilitarse.