“El después” de una relación de pareja

por | 30 mayo, 2015

“El después” de una relación de pareja

Atención Psicológica Integral Tudela

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Terminar unruptura parejaa relación amorosa es un proceso de pérdida conocido como un duelo. La ruptura de pareja es una de las situaciones de duelo más difíciles de superar, porque la persona no desaparece (como cuando fallece) sino que sigue existiendo y viviendo pero sin nosotros. Además, probablemente nos tocará ver cómo rehace su vida con otra persona, nos lo/a encontraremos por la calle, veremos a sus amigos y familia y tendremos que pasar por una serie de situaciones que no nos serán gratas.

Cuando una ruptura es unilateral, es decir, sólo una de las partes quiere dejar la relación, se dan una serie de fases en el duelo de la persona “abandonada”:

  1. Negación: Fase en la que gobierna el corazón, nuestro sistema de creencias y tratamos de adaptarnos a vivir la vida sin la otra persona. A pesar de que sabemos que la relación ha terminado, realmente no lo creemos; y pese atodo no podemos dejar de fantasear con que las cosas de alguna manera se resolverán. Además, estamos más susceptibles a enviar mensajes de texto por la noche.
  2. Ira: El enojo que tenemos podemos manifestarlo de diferentes maneras. Podemos manifestar ira hacia el ex; contra todo lo que se mueve a nuestro alrededor; he incluso podemos creer que es importante enviar mensajes de correo electrónico  haciéndole reproches, para que “no se salga con la suya”.
  3. NegociaciónLa negociación regularmente va de la mano con la negación En esta etapa podemos buscar maneras para que la relación funciones a través de negociaciones, chantajes, promesas e incluso recurriremos a familiares para que “entre en razón”.
  4. DepresiónDespués de este proceso en natural sentirse cansado, querer desconectarse de la gente, estar solo/a, llorar y pensar mucho. Podemos tener problemas para dormir o dormir demasiado, perder el apetito o comer en exceso y además aumentar el consumo de drogas o alcohol para hundir esos sentimientos de desesperanza.  Esta última sensación es la más penetrante y debilitante, porque nos lleva a pensar que nada volverá a ser igual, que nunca seremos felices, que no saldremos adelante y nada estará bien en el futuro.
  5. AceptaciónYa somos capaces de “hacer las paces con la pérdida”.  Esta nueva sensación de comienzo en nuestro bienestar no viene de repente, sino de un modo gradual. La aceptación no siempre implica armonía, sino es el comienzo de un nuevo camino hacia la aceptación de nuestra nueva situación.

Fuente: ayuda psicológica en línea/ Foto: Raymond N